“Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado
contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo;
hazme como uno de tus trabajadores.” Y levantándose, fue a su padre.
Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él,
y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó.
Luk 15:18-20
Y Felipe dijo: Si crees con todo tu corazón, puedes.
Respondió él y dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
Hechos 8:37
Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó
de sus aflicciones. Cambió la tempestad en calma y las olas
del mar callaron. Entonces se alegraron porque las olas se
habían aquietado, y El los guió al puerto anhelado.
Psa 107:28-30
¡Oh Señor! ¿Quién no temerá y glorificará tu nombre?
Pues sólo tú eres santo; porque TODAS LAS NACIONES
VENDRAN Y ADORARAN EN TU PRESENCIA, pues tus justos
juicios han sido revelados.
Ap.15:4