Apóstoles y Profetas – Pastor Luis Bravo
📖 «…a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.» – Efesios 4:12
Introducción
En el libro de Efesios, el apóstol Pablo presenta la estructura ministerial que Cristo estableció para su Iglesia. En Efesios 4:11-12, menciona cinco dones ministeriales: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Sin embargo, a lo largo de la historia, la función de los apóstoles y profetas ha sido objeto de debate, especialmente en cuanto a su relevancia en la Iglesia actual. En este artículo, basado en la enseñanza del Pastor Luis Bravo, exploraremos el papel de estos ministerios en el Nuevo Testamento y su impacto en la edificación del Cuerpo de Cristo.
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El Ministerio de los Apóstoles
La palabra apóstol proviene del griego apostolos, que significa “enviado” o “mensajero”. En el Nuevo Testamento, encontramos varios tipos de apóstoles:
- Los doce apóstoles del Cordero (Apocalipsis 21:14): Fueron testigos directos del ministerio terrenal de Jesús y su resurrección.
- Apóstoles de la iglesia primitiva (Hechos 14:14): Como Pablo y Bernabé, quienes fueron llamados por Dios para establecer iglesias y extender el evangelio.
- Apóstoles en un sentido más amplio: Aquellos con un llamado pionero para llevar el mensaje a nuevas regiones, establecer fundamentos doctrinales y afirmar la Iglesia en la verdad.
El ministerio apostólico no solo consistía en plantar iglesias, sino en establecer fundamentos doctrinales sólidos, proporcionar dirección espiritual y garantizar que la iglesia local permaneciera en la sana doctrina.
El Ministerio de los Profetas
El profeta en el Nuevo Testamento no es simplemente alguien que predice el futuro, sino un portavoz de Dios que edifica, exhorta y consuela a la iglesia (1 Corintios 14:3). En el contexto de Efesios 4:12, los profetas cumplen un papel crucial en la revelación y dirección de la Iglesia:
- Revelación de la voluntad de Dios: Dios usa a los profetas para traer dirección a la Iglesia en tiempos de incertidumbre.
- Confirmación y afirmación: Muchas veces, los profetas confirman el llamado y propósito de Dios en la vida de las personas.
- Corrección y advertencia: Así como en el Antiguo Testamento, los profetas en el Nuevo Testamento también son usados para llamar a la iglesia al arrepentimiento y la santidad.
Uno de los ejemplos más claros del ministerio profético en el Nuevo Testamento es el de Agabo, quien predijo la gran hambruna en los días de Claudio César (Hechos 11:28).
Su Relevancia en la Iglesia de Hoy
Algunas denominaciones han considerado que los ministerios apostólico y profético cesaron después del primer siglo. Sin embargo, Efesios 4:12 nos dice que estos ministerios fueron dados para la edificación del cuerpo de Cristo, lo que implica que siguen siendo necesarios hasta que la Iglesia alcance la madurez espiritual.
Hoy en día, Dios sigue levantando apóstoles y profetas con funciones específicas dentro de Su Iglesia:
- Los apóstoles continúan estableciendo iglesias, discipulando líderes y guiando en la expansión del Reino de Dios.
- Los profetas siguen trayendo dirección, edificación y corrección a la Iglesia, ayudando a discernir los tiempos y la voluntad de Dios.
Conclusión
Los ministerios de apóstoles y profetas no son un concepto del pasado, sino una realidad vigente en la edificación de la Iglesia. Son esenciales para el crecimiento, la unidad y la madurez del Cuerpo de Cristo, según lo establecido en Efesios 4:12. Como creyentes, debemos reconocer y valorar estos dones, permitiendo que Dios los use para fortalecer Su Iglesia en estos tiempos.
🔥 Que el Señor nos conceda discernimiento para entender su plan y recibir con gratitud los ministerios que Él ha establecido para nuestra edificación. 🙌
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